| Etapa. Negativa a volver a una vida normal |
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Etapa IV Negativa a volver a la vida normal.
Pese a haber contactado con otras personas, haber leído casos en los testimonios y foros, haber consultado a abogados incluso haber iniciado un procedimiento, el familiar suele verse sin fuerzas para continuar y asumir la nueva situación en la que se encuentra.
Creemos en esta fase sufrir un daño que nadie antes ha sufrido, aunque estemos rodeados de personas que lo han superado y están dispuestas a ayudarnos, pensamos que los demás no comprenden de la magnitud de nuestra situación. Nos negamos a dar por finalizada nuestra primera situación de duelo, no queremos asumir la realidad pese a haberla comprendido.
En esta etapa es conveniente que las personas cercanas pregunten y se preocupen por la situación, que no se cree una realidad ficticia de silencio alrededor del afectado y familiares ya que esto ayuda al doliente a encerrarse aún más en la sensación de no ser comprendido.
Los amigos y familiares deben aportar sobre todo comprensión, no silencio, preocuparse por cuales son los planes de futuro (si conocen alguna asociación de parálisis cerebral, qué tipo de tratamiento se va a dar, si han ido ya a un abogado, cuántas visitas deben realizar al hospital, si se han pedido ayudas y subvenciones, rehabilitación, logopedia…)
Al mismo tiempo los familiares y amigos deben suplir la falta de fuerza de las personas afectadas, procurando suministrarles información sobre todas aquellas cosas que pueden ayudarles e insistir en que se preocupen por el futuro propio y de la persona afectada.
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